Entretelas, Guatas y complementos | La Canilla

Entretelas y Guatas

En costura y bordado hay materiales que muchas veces pasan desapercibidos, pero que tienen mucho que ver con el resultado final. Las entretelas, la guata o la friselina ayudan a que una prenda tenga mejor forma, a que un bordado quede más limpio o a que un bolso gane cuerpo y estabilidad con un acabado más cuidado.


En esta categoría reunimos opciones para reforzar, estabilizar, fijar o dar volumen según el tipo de proyecto. Porque no necesita lo mismo el cuello de una camisa, una aplicación textil, una tela elástica, una labor de patchwork o una pieza que va a ir en bastidor.

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Entretelas, guatas y friselinas para costura y bordado

Las entretelas se utilizan para dar firmeza, soporte o estructura a otra tela. La guata, en cambio, se usa cuando lo que buscas es volumen, acolchado o un acabado más mullido. Y la palabra friselina, que muchas veces también puedes verla escrita como fliselina, suele utilizarse para referirse a determinadas entretelas, sobre todo en trabajos de aplicación o refuerzo.

Dicho de una forma sencilla, la entretela se utiliza para reforzar o estabilizar, la friselina suele funcionar como una forma habitual de llamar a ciertos tipos de entretela y la guata es la opción más adecuada cuando buscas dar volumen o acolchar.

Dentro del mundo de las entretelas también encontrarás varias diferencias según el proyecto: las hay finas, medias o gruesas, adhesivas o no adhesivas, y también termofijables, que son las que se fijan con calor. Elegir bien este accesorio es lo que muchas veces marca la diferencia entre un acabado correcto y un resultado realmente bien resuelto.

Qué tipo necesitas según tu proyecto

Para reforzar prendas y piezas con forma

Cuando quieres que una zona concreta tenga más presencia y se mantenga mejor, lo normal es recurrir a una entretela. Se utiliza mucho en piezas como cuellos, puños, vistas, cinturillas, solapas o bolsillos.

En todos estos casos, la entretela aporta la estabilidad que le falta a la pieza, pero sin alterar más de la cuenta la caída natural de la tela principal. Como orientación general, si la tela es ligera suele encajar mejor una entretela fina. Si el tejido tiene más cuerpo o la pieza necesita más estructura, puede interesarte una media o una gruesa.

Para bordado y tejidos delicados

Si bordas, sabes que una buena base se nota mucho. La entretela ayuda a sujetar el tejido, evitar que se mueva mientras trabajas y conseguir un acabado más limpio, sobre todo en telas finas, delicadas o que tienden a deformarse con facilidad.

Aquí suelen funcionar muy bien las opciones pensadas para bordar en bastidor, estabilizar telas delicadas, trabajar con entretela soluble o hidrosoluble y conseguir bordados con más limpieza y definición. También conviene fijarse en el tipo de tela, porque no se comporta igual un algodón estable que una base más blanda o con más caída.

Para tejidos de punto y telas elásticas

Este es uno de los casos más habituales. Cuando trabajas con tejidos de punto, telas elásticas o prendas con elastano, no todas las entretelas funcionan igual de bien.

Aquí interesa elegir una opción que acompañe mejor al tejido y no le quite toda su flexibilidad. Si utilizas una entretela demasiado rígida para una tela elástica, el acabado puede quedar tirante, incómodo o poco natural. Antes de elegir, conviene fijarse en cuánto y hacia dónde estira la tela, en el grosor de la entretela y en si necesitas solo un poco de estabilidad o también conservar elasticidad.

Para aplicaciones, parches y patchwork

Cuando trabajas con aplicaciones textiles, composiciones por capas o piezas pequeñas, lo más práctico suele ser usar entretelas que te permitan fijar todo en su sitio antes de coser. Así es mucho más fácil trabajar con precisión y mantener cada pieza bien colocada.

En este tipo de proyectos suelen venir muy bien las entretelas adhesivas, las termofijables, las de doble cara, las friselinas para aplicaciones y otros materiales de apoyo para patchwork. Poder sujetar las piezas con el calor de la plancha antes de pasar la costura definitiva facilita mucho el trabajo y da más seguridad al montar el diseño.

Para acolchar, forrar o dar más cuerpo

Aquí es donde la guata tiene más peso. Es una opción muy útil cuando el proyecto no solo necesita firmeza, sino también volumen y un acabado más mullido.

Puede venirte bien para acolchados, mantas, neceseres, bolsos, fundas, forros o proyectos decorativos. Según el resultado que busques, puedes elegir una guata más ligera o una con más cuerpo. Todo depende del tipo de pieza y del volumen que quieras conseguir.

Cómo elegir la entretela o guata adecuada

Antes de decidir, merece la pena revisar algunos puntos clave. No hace falta complicarlo más de la cuenta, pero sí tener claras unas bases.

1. Mira primero el tejido

No pide lo mismo una tela fina que una más gruesa. Tampoco se comporta igual un tejido firme que uno elástico o una base pensada para bordado.

Fíjate en: el grosor, la caída, la elasticidad y el uso final de la pieza.

2. Piensa en el resultado que quieres conseguir

Aquí suele estar la clave para acertar. Si buscas más firmeza o estructura, lo normal es que necesites una entretela. Si quieres fijar una aplicación, suele encajar mejor una entretela adhesiva, termofijable o friselina. Y si necesitas volumen o acolchado, lo más habitual es recurrir a una guata.

3. Elige el grosor adecuado

Dentro de una misma familia, no todas las entretelas responden igual. Puedes encontrarlas en versión fina, media o gruesa.

De forma general, una fina suele funcionar mejor en blusas, camisas o tejidos ligeros. Una media aporta buen soporte sin endurecer demasiado. Y una gruesa encaja mejor cuando buscas más cuerpo o una estructura más marcada.

4. Ten en cuenta la composición

También puede ayudarte fijarte en si trabajas con tejidos de algodón, poliéster o mezcla. No es lo único importante, pero sí conviene mirar la composición de la tela principal para elegir una entretela o guata que se comporte bien con ella tanto al coser como en el uso diario o los lavados.

5. Valora cómo se aplica

Según el tipo de proyecto, puede interesarte una opción adhesiva, termofijable, no adhesiva, de doble cara o soluble e hidrosoluble. Si dudas entre dos opciones, normalmente funciona mejor elegir la que mejor se adapta al tejido, a la forma de trabajar y al acabado final que buscas.

Preguntas frecuentes sobre entretelas y guatas

¿Entretela, friselina y fliselina es lo mismo?

Muchas veces se usan como términos parecidos, sobre todo en costura. Aun así, no siempre son exactamente lo mismo, porque dentro de esa familia hay materiales con usos distintos. Lo importante es fijarte en para qué la necesitas: reforzar, fijar, estabilizar o aplicar.

¿Qué diferencia hay entre entretela y guata?

La diferencia principal está en la función. La entretela sirve para reforzar o estabilizar, mientras que la guata se utiliza para dar volumen o acolchar. Una aporta soporte y la otra aporta cuerpo.

¿Qué significa que una entretela sea termofijable?

Significa que se fija con calor, normalmente con la plancha. Es una forma muy práctica de sujetar la entretela a la tela principal antes de coser o trabajar la pieza. Cuando se busca una entretela adhesiva, muchas veces se está buscando precisamente una opción termofijable.

¿Qué entretela se usa para bordar?

Depende del tejido y del tipo de bordado, pero normalmente interesa una base que ayude a estabilizar bien la tela y a mantener el trabajo limpio. En bordado suelen utilizarse opciones específicas para este uso, incluidas algunas hidrosolubles o pensadas para tejidos delicados.

¿Hay entretelas para telas elásticas o tejidos de punto?

Sí, y es importante elegirlas bien. Cuando trabajas con tejidos elásticos, conviene buscar una opción que aporte estabilidad sin dejar la zona demasiado rígida. Aquí el tipo de tejido, el grosor y la elasticidad importan mucho.

¿Cuál me conviene para bolsos, patchwork o aplicaciones?

Para bolsos, suele venir bien un material que dé más cuerpo y estructura. Para patchwork o aplicaciones, normalmente resulta más cómodo trabajar con entretelas que ayuden a fijar las piezas antes de coser. Y si además buscas relieve o acolchado, entonces la guata cobra todavía más sentido.

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